Sólo escuché unas últimas palabras , un poco difusas para mi oído, entendía el contexto y su contenido pero no asimilaba la situación corporalmente. Mis ojos se encontraban atentos a un punto perdido en medio de la nada, algo así como mirar sin mirar. Poco a poco recobrando la inteligencia corporal y saliendo del estado de letargo, me levanté y salí, noté que era como un cuerpo sin alma ya que no pensaba más allá antes de realizar una acción. No había experimentado una sensación como esa nunca antes, o quizás si pero nunca me había consultado en aquel momento que estaba ocurriendo dentro de mi, estaba por primera vez consciente de lo que pasaba a mi interior y alrededor, capaz de manejar cada pensamiento sin ningún bullicio más que las consultas pertinentes. Un momento maravilloso, ni siquiera las canciones que escuchaba de mi reproductor de música, color calipso, podían distraer de cuan detalle pasaba frente mio, era el gobernador absoluto de éste móvil que utilizo de cuerpo. La noticia que me hizo cambiar mi perspectiva de un momento a otro rondaba en mi cabeza en busca de una solución, pero no quería concederla puesto que podía alejarme del mundo tan despierto y aislado que había encontrado.
Continuó así hasta que el sueño venció. Cerré los ojos y volví a ser una persona más, durmiendo para soñar lo que otros sueñan y vivir lo que otros viven.
No hay comentarios:
Publicar un comentario