en este instante cargo el universo sobre mis brazos, pero mi cuerpo no lo asimila.
Veo caer tu vida sobre mi consciencia, y ésta sangra como tus ojos en el adiós,
al unisono tu corazón se apaga con el mio de fondo, siempre acompañados,
hasta cuando tu y yo estábamos solos, pero siempre acompañados.
Te vi caer primero y me gustaría haber caído contigo, pero tristemente
estoy cargando tu cadáver, éste es el último adiós mi amigo del alma,
adiós mi amigo ya muerto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario